La construcción, levantada entre los siglos XV y XVII, tiene la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC), la máxima establecida en el ordenamiento jurídico otorgada a bienes culturales en Galicia y, de acuerdo con la disposición legal vigente para este tipo de edificios, corresponde a los propietarios su protección y mantenimiento, en este caso, al único titular del edificio ubicado en el número 23.

El dueño de la Torre de Lanzós afirma que pretende rehabilitar el inmueble