¿QUÉ ES UN TESTAMENTO?

Es el documento que hace una persona disponiendo todo lo relativo a sus bienes, y hasta finales del s. XIX lo relativo a su alma, para después de su fallecimiento. A nivel genealógico es uno de los pilares claves en cualquier investigación.

¿CÓMO SABER SI UNA PERSONA TESTÓ?

Hasta 1871 casi la única forma de saber si una persona testó es encontrar su partida de defunción. A a partir de esta fecha podemos saber también si una persona testó con las partidas de defunción del registro civil. La información sobre si una persona testó podemos encontrarla de tres formas:

  • Poniendo simplemente la palabra testó. En estos casos es muy complicado localizar el testamento sobre todo en lugares con muchos notarios. Además es posible que testara ante un notario del lugar en el que vivía.
  • Poniendo el nombre del notario. En este caso la búsqueda es mucho mas fácil ya que solo hay que buscar desde la fecha de defunción hacia atrás.
  • Poniendo el nombre del notario y la fecha en la que testó. En este caso es muy fácil localizarlo ya que sólo hay que ir al notario y la fecha señalada para localizarlo. Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones las partidas de defunción no señalan si esa persona testó y es posible que lo hiciera.

COMO SE ESTRUCTURA UN TESTAMENTO

Los testamentos siguen todos una estructura similar y constan de una serie de partes formularias que se repiten casi sin variaciones. Los testamentos hasta mediados del s.XIX suelen estar escritos de forma continua sin separación entre las distintas partes, como mucho un = o la palabra Item.

A partir de mediados del s. XIX los distintos apartados aparecen separados con una linea y con las palabras Primero / Segundo......

También pierde importancia la parte religiosa y se hace mucho mas breve. En primer lugar aparece el nombre de la persona que otorga testamento, después sobre todo a partir del último tercio del siglo XIX el nombre de los padres del o de los otorgantes antes es muy infrecuente que aparezca y aparecen sobre todo en los testamentos de familias nobles o adineradas, su lugar de residencia y el estado en que se encuentra, lo normal es que diga "enfermo en cama de enfermedad natural que dios nuestro señor ha sido bien en servirme".

A continuación viene la parte relativa a las disposiciones sobre su alma que suele ocupar una hoja, esta parte es casi siempre igual y en el se especifican las misas, las limosnas y la forma en que ha de ser enterrado el cuerpo.

Después viene, en el caso de estar casado, el nombre del cónyuge, si estuvo casado mas veces y el nombre de su descendencia, en ocasiones aparece el nombre de los cónyuges de los hijos y en los mas casos mas infrecuentes el nombre de los nietos. En el caso de estar la persona soltera declara si tiene hijos naturales y en caso de no tenerlo declara no tenerlos y ser libre para disponer libremente de sus bienes. Las personas a las que dejan sus bienes son en primer lugar sus hermanos, después los sobrinos, en ocasiones se nombran a los cónyuges de estos, y en los casos menos frecuentes otros familiares o en el caso de no tener familia la persona a la que legan sus posesiones. En ocasiones los testamentos eran aprovechados por personas casadas, sobre todo hombres, para reconocer hijos naturales, la fórmula que se suele emplear es “llevado de la debilidad de la naturaleza humana”.

La parte siguiente es la parte central del testamento y en ella aparece la forma en que se divide la herencia. Es una parte que hay que leer con calma porque es muy frecuente que aparezcan pequeños legados a familiares sobre todo a sobrinos.

Además en ocasiones las personas aprovechaban los testamentos para ajustar cuentas pendientes con familiares y podemos encontrar historias muy interesantes y en ocasiones muy sorprendentes.

Al final aparecen los albaceas testamentarios (las personas encargadas de hacer cumplir lo estipulado en el testamento), que pueden ser una o varios y que pueden ser familiares, los testigos, la fecha y las firmas.

CODICILOS

Son añadidos hechos a los testamentos tiempo despues de ser otorgados variando algunas clausulas del testamento original.

Autor: © José Manuel Moreira Docampo, 2004.