En notas anteriores hemos relatado como los gallegos participaron desde un primer momento en la historia de lo que mas tarde sería la República Argentina y, en particular, la de su capital, la ciudad de Buenos Aires.

Así, hemos visto que hubo por lo menos un gallego presente en la fallida expedición de D. Pedro de Mendoza, y como uno de sus descendientes fue Vecino Feudatario y Primer Poblador de esa ciudad en su segunda, y definitiva fundación, llevada a cabo por D. Juan de Garay.

También los vimos combatiendo junto a los criollos a los invasores ingleses. En este caso no se trató de uno sino de varios, pues existió en la época (hablamos de los años 1806 y 1807) un Cuerpo de Gallegos.

Ya hemos hablado de un José Pazos, apellido de origen indudablemente gallego, de tierras de Pontevedra. Hoy vamos a recoger el testimonio de Enrique Udaondo, director honorario del Museo Colonial e Histórico de la Provincia de Buenos Aires, Luján, y miembro de la Academia Nacional de la Historia. En su Diccionario Biográfico Colonial Argentino, Editorial Huarpes S.A., Buenos Aires, 1945, incluye a un Ramón Pazos, de quien dice que fuera un militar, ayudante del general Santiago de Liniers durante la Primera Invasión Inglesa a Buenos Aires y que luego figura como capitán de un cuerpo de milicias, con graduación de teniente coronel. Sirvió con el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, en Buenos Aires y en la Península. En 1816 marchó al Perú con la expedición del general José de la Serna, desempeñándose allí como oficial mayor en Huancavelica.

Siempre siguiendo a Udaondo, en el Archivo General de la Nación hay constancia de que el 4 de diciembre de 1807 obtuvo los despachos de sargento mayor del Regimiento de Infantería Ligera del Río de la Plata, y que el año siguiente fue ascendido a segundo jefe de dicho cuerpo.