Pregunta del diputado Francisco Rodríguez Sánchez a la mesa del Congreso de los Diputados, con relacción a la serie de historia que está preparando TVE.
Texto íntegro. Francisco Rodríguez Sánchez, Diputado del GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (BNG), al amparo de lo dispuesto en el artículo 185 del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente pregunta para la que solicita respuesta por ESCRITO, relativa programa sobre historia de España de la RTVE.

Como ya se puso de manifiesto con motivo de los debates sobre la enseñanza de las Humanidades, y más en concreto de la Historia, existen distintas versiones y revisiones de la Historia de España, con diferente difusión y estima en el sector educativo y editorial. En aquel debate intentamos poner de manifiesto que la versión oficial, o la más difundida, presenta lagunas importantes, zonas oscuras y manipulaciones de grueso calado que, con frecuencia, afectan a la realidad de Galicia a lo largo de los siglos.

Pues bien, la TVE está preparando un programa de 26 capítulos sobre la Historia de España para lo cual ha contratado como director científico al profesor Fernando García de Cortázar. Este profesor goza de fama, pero dio repetidas muestras de su incuria e ignorancia a la hora de valorar y constatar el papel de Galicia en la Historia de la Península. Su tratamiento de la Historia con graves imprecisiones y desconocimiento en lo que afecta a Galicia, aplicado a la Televisión, agudizará los errores e infundios en los que se mueve la opinión pública sobre la Historia de Galicia. Según un estudio sobre la obra del profesor García de Cortázar al que tuvo acceso este diputado, existe un riesgo más que real de que Galicia sea ignorada e injustamente tratada, en este caso delante de millones de espectadores. Sintetizamos en algunos casos especialmente relevantes la confusión que provoca el profesor Cortázar, según el estudio referido, entre verdad histórica y su versión escrita, a partir de su popular Manual " Breve Historia de España":

1. Durante el dominio romano de la península, el profesor García de Cortázar cita la división del territorio en tres provincias: Tarraconense, Bética y Lusitania, que fue la clasificación inicial del Imperio en Hispania realizada cuando todavía había focos de resistencia en el noroeste. Sin embargo, tan pronto se estabilizó el poder de Roma, Gallaecia adoptó un carácter autónomo de la provincia tarraconense, tal como se encargó de instaurar de forma oficial Diocleciano. Gallaecia, con tres conventos jurídicos (Lugo, Braga y Astorga) fue siempre la cuarta provincia romana en Hispania (o la quinta si se cuenta la posterior Cartaginense), de facto en un primer momento y formalmente tras Diocleciano, situación que no se recoge en la Breve Historia de España del Sr. Cortázar.

2. Parece difícil de justificar la desatención en que incurre el profesor respecto del Reino Suevo de Galicia, que durante 170 años fue un poder clave de la península, portador, además, de valores organizativos de singular importancia; también omite la mención a los reyes suevos (Hermerico, Reckila, Reckiario, ... ) entre su relación de reyes hispánicos, o el hecho de que zonas tan amplias como las actuales Comunidades de Asturias, Cantabria, León, norte de Portugal, … pertenecían a Galicia.

3. Resulta, imperdonable la omisión que el Sr. García de Cortázar hace del Reino de Galicia, una entidad histórica que perduró durante 1.000 años, algunos de los cuales como reino independiente. Para incidir en esta preocupante falta de sensibilidad, el historiador ignora la transición entre el Reino de Galicia hacia el Reino de Castilla, simplificando este proceso en beneficio de ésta última Unidad territorial y del supuesto Reino de Asturias - León (que era, en realidad, de Galicia y Asturias, primero, y de Galicia y León, después). Se encuentran múltiples omisiones en el libro del Sr. Cortázar a este respecto, como por ejemplo:

a) no se reconoce que el Reino de Galicia fue considerablemente anterior a los Reinos de León y de Castilla;

b) tampoco que Galicia fue el único espacio no incorporado al Califato de Córdoba, de modo que durante una época determinada (alrededor de medio siglo), la península estuvo dividida en España (parte musulmana) y Gallaecia;

c) ni que el Reino unificado de Galicia, León y Castilla tardó cuatro siglos en estabilizarse, habiéndose producido múltiples intentos de independencia por parte de Galicia, así como períodos intermitentes de ruptura de esa Unidad;

d) como consecuencia del punto c), también se ignora a los reyes de Galicia habidos desde 842, algunos como Reyes de Galicia y Asturias (Ramiro I), otros como Reyes únicamente de Galicia (Fruela -866, Sancho Ordóñez - 925) y por último, de algunos que fueron primero reyes de Galicia y después de Galicia y Asturias (Ordoño - 910, Bermudo - 982).

e) igualmente se ignoró el papel central que ejerció la sede episcopal de Santiago (la era Compostelana) en la organización de estos Reinos y el poder indudable de los condes y señores de Galicia; es más, el Sr. Cortázar reserva un espacio relevante en la Historia de España a los Condes de Castilla y los Condes de Barcelona, y deja sin mención a los Virreyes y Condes de Galicia.

f) la participación de los señores de Galicia en la Reconquista fue muy destacada, luchando en frentes principales y salvando o apoyando en más de una ocasión a los ejércitos de Castilla, extremo nuevamente ignorado.

g) por último, se silencia que hasta el año 1072, cuando Alfonso VI de León traiciona a su hermano García, Rey de Galicia, no pasa la supremacía política al Reino de León y Castilla. De hecho, Don García figura en el libro del Sr. Cortázar como Rey de Castilla y León, algo simplemente falso.

4. La versión "oficial" de la Historia del Sr. Cortázar incurre en otra grave inexactitud cuando se refiere a Alfonso VII, rey que inaugura la Casa de Borgoña y que es presentado como Rey de Castilla y León. La tozuda realidad es que Alfonso Raimundez, hijo de Raimundo de Borgoña, conde de Galicia, y doña Urraca, reina de Castilla, fue solemnemente coronado Rey de Galicia en 1110 (Alfonso V de Galicia), único trono que ocupó hasta 1126, en permanente pugna con su propia madre. En 1126, muere Doña Urraca, y Alfonso Raimundez pasa a ser Rey de los tres reinos (Galicia, León y Castilla), con preponderancia de la nobleza gallega en la gestión de los mismos. Alfonso VII está enterrado en la Catedral de Santiago, junto a otros soberanos de aquellos turbulentos siglos. Con Fernando II - 1157 - y Alfonso VIII 1188 -, ambos de Galicia y León, se mantuvo la primacía de los nobles de Galicia, que empezó a decrecer a partir de Fernando III de Castilla, León y Galicia.

Además de no reconocer el origen galaico del linaje Borgoña, también ignora el Sr. de Cortázar la génesis gallega del linaje Trastámara, siendo un hijo de D. Pedro Froilaz, Conde de Traba, el primer Conde de Trastámara.

En general, la Edad Media fue una época de esplendor en Galicia, dominadora de los destinos de los Reinos del Noroeste hispano, lo cual no se refleja debidamente en la historiografía española. Tampoco se menciona el lustre cultural que se vive en el Reino y que tiene su principal manifestación en la lírica del Alto Medievo.

5. La despreocupación del Sr. García de Cortázar hacia el hecho singular gallego, alcanza también la esfera del arte, y así en sus referencias al Camino de Santiago, menciona las manifestaciones del románico catalán y navarro, los monasterios de Poblet y Las Huelgas, y las catedrales de Salamanca, Avila, Segovia y Zamora, serie que completa con los edificios góticos de León, Toledo, Burgos, Barcelona y Palma. Admirando estas maravillosas obras, la grave omisión del románico y las catedrales gallegas se descalifica por sí sola.

6. El fin de las Guerras Irmandiñas, y el fracaso de la revolución popular después de su triunfo inicial, dejó a Galicia hundida moral y económicamente, hecho que aprovechó Isabel de Castilla para anexionar a la fuerza el Reino de Galicia de Castilla; a partir de ese momento, comienza un proceso de dominio autoritario durante el cual se retira a los señores gallegos sus cuotas de poder, que pasan a manos castellanas, al tiempo que se margina hasta la humillación la capacidad económica de Galicia y su identidad cultural. Pues bien, esta vorágine centralizadora es completamente ignorada en la Historia de España de García de Cortázar, que se limita a silenciar la situación del noroeste a partir de entonces.

7. Para no aburrir con otros casos particulares, saltemos directamente al movimiento nacionalista, que el Sr. García de Cortázar restringe a Cataluña (Pi y Margall, Maciá, Campó, Company) y el País Vasco (Sabino Arana), sin considerar las aportaciones claves de los nacionalistas gallegos, promotores de importantes corrientes sistemáticamente ignoradas en la publicación del historiador, tales como El Provincialismo (Antolín Faraldo), El Rexurdimento (Manuel Murguía, Rosalía de Castro, ...), El Agrarismo (Basilio Losada), el Regionalismo (Alfredo Brañas) o el Galeguismo (Castelao, Aleixandre Bóveda, Otero Pedrayo, Vicente Risco, ...)

Galicia ha padecido como nadie en la Península los efectos de la manipulación histórica para que todo fuese en consonancia con los intereses de una visión centralista española. De esta forma su Historia se ha visto especialmente perjudicada por un lastimoso juego de intereses y medias verdades. El próximo programa de la RTVE puede ser un paso más en este deleznable proceso. Desde luego, no será con la pasividad y el silencio de una gran parte de la opinión pública gallega ni de sus sectores culturales más conscientes y conocedores de la verdad.

¿ Qué criterios se siguieron para contratar como director científico del programa de 26 capítulos sobre la Historia de España al profesor Fernando García de Cortázar?

¿ Cuánto tiempo tardará en realizarse este programa y cuándo será emitido?

¿ Contará el Sr. García de Cortázar con asesores para las distintas etapas o periodos históricos de la Península Ibérica y con capacidad para ofrecer una versión plural que tenga en cuenta a los distintos pueblos que integramos el Estado español?

¿ De no ser así, y ante los desconocimientos, falsificaciones y desprecios que hay en la obra del Sr. Cortázar sobre la historia de Galicia, puestas de manifiesto anteriormente, no cree que el resultado va a ser especialmente irritante y negativo para un conocimiento cabal del papel del pueblo gallego y su función en el conjunto del Estado español?

¿ No va a servir este programa de 26 capítulos para agudizar los errores e infundios en los que se mueve la opinión pública sobre la Historia de Galicia y, como consecuencia, sobre cómo se conformó el actual Estado español?

26 de febrero de 2003

Francisco Rodríguez Sánchez Diputado por A Coruña (BNG)